Abro, entro y cierro la puerta. ¿Qué hago aquí?, pienso. Miro a mi alrededor. Nada. Nada interesante, pienso. A buenas horas, piensas. A buenas horas, dices. Hijo de puta, pienso. No has cambiado, pienso. ¡No has cambiado!, digo.
¿Qué querías? Joderte, piensas. Verte, dices. Pues aquí estoy, digo mirando nerviosamente el reloj. Paciencia, dices. Paciencia, dices. Quédate un rato a ver cómo las cosas cambian, sin cambiar tú, dices encendiendo un cigarro. Todo muere, pienso. Todo se desvanece, digo. Me miras, curioso. Sonríes y te desvaneces.
2 comentarios:
Crec saber a qui dediques aquestes quatre ratlles.
Ho dubto. El vaig escriure fa uns anys, potser quatre.
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