La cadencia de las aves

La cadencia de las aves

lunes, 20 de diciembre de 2010

Digo, pienso. Pienso, digo.

Abro, entro y cierro la puerta. ¿Qué hago aquí?, pienso. Miro a mi alrededor. Nada. Nada interesante, pienso. A buenas horas, piensas. A buenas horas, dices. Hijo de puta, pienso. No has cambiado, pienso. ¡No has cambiado!, digo.
¿Qué querías? Joderte, piensas. Verte, dices. Pues aquí estoy, digo mirando nerviosamente el reloj. Paciencia, dices. Paciencia, dices. Quédate un rato a ver cómo las cosas cambian, sin cambiar tú, dices encendiendo un cigarro. Todo muere, pienso. Todo se desvanece, digo. Me miras, curioso. Sonríes y te desvaneces.

2 comentarios:

Elena dijo...

Crec saber a qui dediques aquestes quatre ratlles.

Gemma dijo...

Ho dubto. El vaig escriure fa uns anys, potser quatre.